Conocimiento de la gestión de compras

Coincide con el perfil básico del comprador, que entiende que la función de Compras tiene ser una fuente de ventajas competitivas para la compañía.   El comprador ideal realiza el análisis y cuestionamiento del gasto, detecta y explota oportunidades de ahorro, contacta, gestiona y negocia con los proveedores y vigila su desarrollo y grado de cumplimiento.

Conocimiento de la categoría

La gestión por categorías es la palanca para la optimización de las principales compras.   Nuestro comprador ideal pasa a comprender en profundidad los aspectos técnicos y logísticos de la fabricación de los productos y de la prestación de los servicios bajo su responsabilidad.   Así pues, puede delimitar con precisión el nivel de servicio óptimo a partir del conocimiento de los factores fundamentales del coste, del mercado proveedor potencial y real, y de los puntos fuertes y débiles de sus suministradores, asegurando la entrega del bien en el momento adecuado y con la calidad precisa.

Conocimiento de las mejores prácticas (best practices)

El comprador ideal debe inferir y estimar las diferencias entre los procesos y estrategias de su empresa y los de sus más directos competidores incluso a falta de información verificable, replicando, cuando sea posible, las que sean mejores en nuestros competidores e intentando levantar un muro contra la competencia allí donde seamos líderes. Debe buscar qué respuestas han dado las mejores empresas de otros sectores a problemas análogos o similares a los de nuestra, aunque ello implique hacer las cosas de una forma distinta de cómo se han hecho tradicionalmente.

Habilidad de relación organizativa e interpersonal

Nuestro comprador ideal sabe moverse por la organización conociendo a las personas clave para aprobar un nuevo proyecto, quiénes pueden frenarlo y cómo presentarlo para evitar que la decisión se eternice.    Es fiable, porque no está todo el día sentado en su asiento, sino que visita asiduamente proveedores y fábricas para conocer el mercado de primera mano.   Es cercano, relacionándose habitualmente con los clientes internos para conocer sus inquietudes, comunicarles sus avances y solicitar su apoyo en nuevos proyectos.